Lucha de Poder
Como ya he dicho antes, es muy dificil ser Padre.
Mientras esperabamos que Letty pasara con el doctor, la asistente le ofreció a Sarah una paleta, la cual devoró al instante. Y como era de esperarse, pidió mas. Le dijimos que no, primero tenía que cenar, no mas dulces por el dia de hoy. La asistente cayó ante los encantos de sus ojos a punto de estallar en lágrimas, y le ofreció una paleta, le pedimos que no se la diera. A partir de ese momento, Sarah se volvió insoportable, comenzó a lloriquear, a patalear y no hacía caso. Letty ya estaba con el doctor y yo no veía la hora de poder irme de ese lugar.
Sarah esta acostumbrada a obtener lo que quiere, a que le cumplan todos sus antojos y caprichos. Pero a quien no le gusta ver a una niña de 2 años sonreir cuando le compras la paleta que tanto desea, o el juguete que pidió junto con un beso?
Después fuimos a rentar películas, Sarah sabe que en el BlockBuster (sp?) existen juguetes, así que me pidió uno. Yo me moría de ganas por comprarselo, por verla sonreir, pero no tengo dinero para eso, así que dije el ya clasico: " Si te portas bien, te lo compro", pero ella no parece entender eso, ella quería el juguete, iba y venía con juguetes para que los viera. Solamente quedaba apretar el corazón y decir que no.
Al llegar a la casa, le hice de cenar. Pero no se terminó la cena, dejo la comida y un vaso con leche. Después despistadamente se fue a acostar frente a la tele. Letty estaba cenando una pera. Sarah pidió fruta, quería fruta, así que fue conmigo a la cocina y me pidó una pera. Cualquiera se la hubiera dado, pero no me sentía agusto por su comportamiento, así que le pedí que terminara la leche y a cambio obtendría una pera. Y ahí comenzó todo.
Sarah se revolcaba en el piso del coraje, ella quería una pera y no se iba a tomar la leche. Gritaba, lloraba, pataleaba, ella quería algo y tenía que ser a su manera. La lucha de poder estaba latente. Con mucho dolor interior, le pedí que se sentara, le explique la situación, ahora el Padre cambiaba las reglas, ahora debe saber quien es el que manda. No se levantaría de la mesa, hasta que no terminara la leche. Sarah entró en shock, ella NO se iba a tomar la leche, ella se iba con su mamá. Pero no la deje retirarse, la senté y comenzó el berrinche.
Despues de 20 minutos, Sarah seguía llorando, pero era una mezcla de chiflazón y coraje. Ella no iba a hacer lo que le pedían. Entonces me dió miedo. Que tal si en 15 años mas, Sarah acostumbrada a que le den lo que quiera, acostumbrada a hacer lo que quiera, se topa con que en el mundo las cosas no funcionan así, uno debe seguir un orden, ser paciente, esperar, y al final después de mucho esfuerzo uno obtiene el bien deseado, siempre a cambio de algo. Al menos eso es lo que me enseñaron, "No hay lonche gratis" diría mi jefe. Creo que todo eso empieza por la disciplina en casa, así que no dejé que se levantara.
Al final, me ganó el corazón, pero lo pude mezclar con la razón, la abrazé, le pedí que se calmara, y poco a poco, le di a tomar la leche mientras la abrazaba, cuando se negaba, le decía que la iba a sentar en la mesa, y entonces apuraba otro trago.
Se tomó la leche, la lucha de poder había terminado, creo que aprendió su lección, con papá, no se lucha, porque saldrá perdiendo.
Pensé que tomaría replesarias, que me dejaría de hablar, o que se portaría fría conmigo, aceptaría las consecuencias, pero ella tenía que aprender.
Sarah me abrazó el resto de la noche, se portó cariñosa conmigo, y me hizo caso en todo.
Ayer, le dí una lección a mi hija, y me dí cuenta que cualquiera puede tener hijos, pero no cualquiera los puede criar, es muy dificil, ojalá Sarah sea una mujer de bien, ojalá entienda que quiero lo mejor para ella.

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