Tuesday, December 28, 2004

Tsunami

Niños jugando en la playa, lunamieleros contemplando el mar, un día como cualquier otro en las costas de Asia. De repente, una ola de 10 metros de altura, puedes correr, pero no lograrás salvarte, puedes nadar, pero no será suficiente. Después del golpe del agua, la resaca, que todo se lleva, cuerpos flotando, cadáveres de niños, mujeres embarazadas, recien casados.
Todo esto en Navidad.

Dicen que muchos que creían, ahora dejarán su fe. Después de ver desde las ventanas de un hotel la ola gigantesca (tsunami en japones) y ver cuerpos regados, quien puede tener fe.

40 mil muertos y la cifra sigue subiendo, paises tercermundistas devastados, la economía a pique, los turistas se alejan, la ayuda llega, pero después pasarán la factura.

Jesús nunca dijo que sería perfecto, que todo sería color de rosa. No sabemos el día ni la hora, por eso siempre hay que estar preparados.

Solo estando en paz con Dios, con la gente que nos rodea, podemos estar listos para cualquier tsunami que venga.

Ahora, a buscar como ayudar, vivimos en una aldea global es responsabilidad de todos el ayudar.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home