Monday, January 10, 2005

Mi Camioneta.....

Leyendo un cuento de Toño, acerca de un camión viejo, me acorde de ti.

En realidad no es que te haya olvidado, siempre te recuerdo, pero mientras leía, venías a mi mente.

Recuerdo que al principio no te ponía mucha atención. Eras la camioneta de mamá. La pintura y el tablero picado. Mis amigos y yo nos sentabamos en tu caja a platicar, alguna vez la usamos como ring de boxeo. En las escondidas, era tipico esconderse en la caja.

Cuando aprendí a manejar, usaba mas el Spirit, ese carro era automático, y según yo, llamaba más la atención. Siempre pensé que me qeudaría con el Spirit. Después, me cayo el 20. Le comprarón un carro a mi mamá, y la camioneta pasó a ser mía. No cabe duda que soy el niño chiflado de la casa. 17 años y ya tenía carro. Más bien una camioneta.
Entonces todo comenzó. Primero, había que lavarte, saqué el asiento, lave cada parte de la carrocería, de la cabina, quité la llanta de refacción y la lavé. Limpié el motor, cheque el aceite, filtro de aire, limpié el carburador, ese carburador que después te daría muchos problemas, pero que en ese entonces conocía como la palma de mi mano. Ese ritual de limpieza lo repetí por 6 años cada seis meses.
Ahora que estabas limpia, llena de armor-all en cada rincón, venía lo bueno, aprender a manejar estandar. Te encendí, y luego di reversa, te saqué de la cochera y fue fácil. Las calles son empinadas, así que era muy sencillo, pero lo difícil fue el regreso, subir por esas calles empinadas, varias veces se apagó el motor, varias veces pense qeu iba a chocar, hasta que te dominé. Me sentí como un vaquero con un caballo viejo, al que para domarlo, solo basta con conocerlo, darle confianza.

Como olvidarte si estas en tantos y tantos recuerdos. Recuerdo a mi primer novia, sentada junto a mí. La ventaja de tener camioneta, una mano al cambio y después a sus piernas. Te mandé cambiar el vidrio trasero, por uno con ventana, tu lámina aunque vieja, era fuerte pero se calentaba mucho en verano.

Luego, en carrera, mi primer día de clases, recuerdo ir nervioso por Gonzalitos, por Garza Sada, después vimos el tec, ibas conmigo, y también estabas nerviosa, como no sentirte nerviosa ante tanto carro nuevo, ante un lugar desconocido, pero que sería nuestro hogar por los siguientes 6 años. Tu en el estadio y yo en las aulas.
Luego cancelé el seguro de gastos médicos, y con el dinero fuimos a Pablo A. te compré tu primer stereo, un pionner de cassete, con 2 bajos de 10". Ahora teníamos música. Como me sentía orgulloso al subirme a mi camioneta, con botas vaqueras, camisa de botones, hebilla plateada con una "E" de Eduardo, y un buen cassete de corridos. Escuchamos a los cadetes, los tucanes, los tigres, los cardenales y muchos más. Nos comíamos a Monterrey, a cada rodada. Ibamos a rolar con los cuates, la música a todo volumen, una cerveza entre las piernas, amigos en la caja.

Los fines de semana me llevabas al rancho, dabamos una vuelta por la plaza de Pesquería, para que el pueblo te viera, y llegabamos al rancho, con la caja llena de amigos, llena de comida y cerveza. Cuantas noches dormí en tu caja, viendo las estrellas, platicando hasta el cansancio con algún buen amigo.

Comenzé a trabajar, trabajaba para tí, eras mi pertenencia mas preciada. Juntaba dinero aqui y allá, quería ponerte llantas nuevas, pintarte, tenía grandes sueños. Una mañana, te dieron un golpe, te dejaron la caja destrozada, salí corriendo en ropa interior, enojado, quien te había chocado huyó. Tenía que encontrarlo, pistola en mano (locura de juventud) te encendí, fuimos a buscarlo, quien te había hecho eso, debía pagar. Nunca lo encontramos, mi papá me regañó, como se me ocurría salir así, enojado, a buscar a alguién. Creo que en mis ojos vió los ojos de furia e imprudencia de mi tío Hugo, el más bravo de todos y no dijo más. Al otro día encontramos al culpable, un borracho que no supo dar la vuelta y te golpeó. Pagó el daño, con ese dinero y un poco más te llevamos al taller, te iban a pintar. Te pintaron de un color especial, único, también te tapizaron.
Cuando fuí por tí, estabas hermosa, gallarda, como nueva, con ganas de ir a rolar por Monterrey hasta que ya no quedara gasolina. Con mis ahorros te arreglé la caja, cambiamos las maderas por nuevas, les puse aceite quemado para tratarlas y te compré una caja de plástico.
Seguí trabajando y con ayuda de papá te compré llantas y rines. Rines de Silverado y llantas deportivas. Te puse un mofle cromado, y te cambié el stereo. Eras única.

En verano, ibamos a la presa, nos parabamos en algún arbol y hacíamos carne asada, mientras tocaban los cadetes. Seguimos llendo al rancho, dabamos la vuelta a la plaza y todos te volteaban a ver, yo me sentía orgulloso, me sentía como en un corrido, con la pistola oculta en la guantera, y mi camioneta arreglada. Y te hiciste famosa. Todo mundo se quería subir a mi camioneta. Todos sabían de la camioneta del Daniel, si esa camioneta la roja, la que esta con ganas.

Recuerdo como te encendía, dos pedaleadas al acelerador, y listo, encendías, rugía tu motor, luego a meter primera, aceleraba, soltaba despacio el clutch, y empezabas a derrapar, a quemar llanta, después salíamos a toda velocidad de la colonia. Aunque vieja, tenías un motor noble, aguantador, corriamos a mas de 120 en constitución, una vez en cadereyta, llegaste a los 170 y tu como si nada.

Después, todo fue en bajada. El carburador tiraba gasolina, lo reparamos varias veces y no tenía remedio. Luego un día de Mayo, mientras ibamos a la escuela, te golpearon de nuevo, esta vez, fue una estocada que lentamente te iría matando. Recuerdo el golpe, una vieja que odiaré de por vida, se pasó un rojo, te pegó de lado, en la esquina de adelante, golpe mortal para cualquier camioneta. Bajé de inmediato, apunte las placas, aturdido por el golpe me dirijí a un telefono, pedí ayuda al seguro, luego me preguntaron si estaba herido, " A caray, no me he fijado, no se si estoy herido, pero mi camioneta señorita, esta destrozada." No me di cuenta, afortunadamente no me pasó nada, me protegiste, cual guardaespaldas que se lanza por una bala. Ahi estabas, el frente destrozado, la dirección, el cigueñal roto. Estabas inservible.
Tuve un altercado con el dueño del otro coche, lo iba a golpear, mi papá me detuvó, lo insulté a él y a su esposa, se iba a poner grueso, mi papá me sacó de transito y me mandó a la casa. El arreglaría el embrollo. Ahi vas, al taller de nuevo, sobre la grua.
Cuando saliste, no eras la misma, estabas "tocada", así como yo sentía mis rodillas después de haber jugado americano, tu también te retorcias de dolor. Desde entonces, supe que todo acabaría. Pasó un año más. Un año en que me gradué y comenzé a trabajar formalmente, ya no había salidas al rancho, no mas paseos, prefería el tsuru a tener que manejarte. Eras muy cara de mantener, sobre todo con esa fuga de gasolina.

Entonces, lo decidí, te vendería. No podía costearte, no podía arreglarte de nuevo, aunque si tuviera el dinero, te habría mandado arreglar del todo. Te hubiera comprado un motor nuevo. Pero no podía. Nuestro ultimo día juntos, antes de entregarte a tu comprador, recuerdo, ibamos por la carretera a Pesquería, te llevé allá por última vez, tu sabías que era la última en que iriamos juntos, aceleré. Tu motor se quejó, pero aceleró, no se la velocidad, ya no funcionaba el velocimetro despues del golpe, pero ibamos rapido, con los cadetes en el stereo, volamos por la carretera, como antes. Entregué tus llaves y entregué mis años de estudiante, ahora era un adulto, debía trabajar, se acabaron las parrandas en camioneta, los corridos, las botas vaqueras.

Prometí que algún día, tendría una camioneta roja, donde escucharía corridos, donde llevaría a mis hijos en la caja rumbo al rancho de mi abuelo. Una camioneta, donde a mi lado iría la mujer que mas quiero. Y siempre que la encienda, te recordaré.

Dos pedaleadas al acelerador, y luego le das llave, fue lo último que le dije a Gerardo cuando te compró. De esa manera tu también te acordarías de mí.


1 Comments:

At April 14, 2006 at 12:43 AM, Anonymous Anonymous said...

Muy padre tu historia, me identifique

 

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